
En el local que antiguamente estaba una panadería y a escasos cincuenta metros de donde siempre estuvo Tino Fandiño, aparece tras la Casa do Concello, uno de esos restaurantes con encanto, que previa escalera de piedra y en una primera planta, nos espera con intención de sorprendernos. Es fácil cuando un lugar casi tiene 100 años de historia y se cuenta en generaciones su legado. Llegado este punto, el primer reclamo obligagorio es darse a una ración de la famosa empanada de Allariz, que en su variante de zamburiñas está de vicio. Luego llegan carnes y pescados, y lo clásico, a juzgar por lo que todo el mundo suele pedir es carne, da igual que sea un entrecot o nos vayamos a algo más arriesgado como riñones o lengua, por cierto, rica rica. Como de costumbre, imperdonable momento postre en platos de Sargadelos, y en este caso da igual caer en las filloas con salsa de castañas… o en las cañitas de crema. El trato, genial cuando pasa desapercibido, profesional y eficiente. Lo habías imaginado así?
www.casafandinho.com
Teléfono 988 442 216